20 AÑOS NO ES NADA

 

Nada mejor pude hallar que el eterno tema del maestro Gardel para hacer de hilo conductor del texto que hoy os ofrezco, y que espero de corazón, sea de vuestro agrado hoy más que nunca.

Lo que voy a relatar hoy no se escribe con un teclado ni con una grabadora, ni siquiera con un bolígrafo, se escribe con el corazón. Un corazón que siente lo que expresa mientras se acurruca al calor de la chimenea detrás de una ventana lluviosa, y  piensa en lo acontecido en éstas dos últimas décadas, con la firme convicción de haber vivido momentos inenarrables. Al igual que se escribe, tal debe de leerse, sin angustias ni preocupaciones, con la serenidad del que lee algo atemporal, escrito con la tinta del tiempo, pensándose incluso el acompañarlo de una copa de licor.

Si la constancia es una de las mejores virtudes que puede atesorar un equipo deportivo, prolongar esa constancia en el tiempo es algo al alcance de muy pocos. Si por tiempo entendemos cuatro lustros, la afirmación de “20 años no es nada” se torna un absurdo ejercicio de falsa modestia al hablar de los San Antonio Spurs.

Todo buen aficionado que se precie, ha escuchado alguna vez el término “The Dinasty” (la dinastía) a la hora de referirse a la franquicia tejana, pero, ¿Por qué se utiliza ese nombre a la hora de mentar a este equipo? Como ya aclaré en textos anteriores, una dinastía, según el diccionario de la real academia de la lengua, es una“Familia en cuyos individuos se perpetúa el poder o la influencia política, económica, cultural, etc.”  Es incuestionable que los Spurs han perpetuado su poder a lo largo de estos años, como luego veremos en datos, pero la pregunta es: ¿Cuándo comienza la dinastía?  La respuesta es sencilla: Cuando Gregg Popovich se hace cargo de las operaciones allá por la temporada 96/97.  Muchos y muy buenos han sido los jugadores que han pasado por la plantilla, algunos escribieron gestas imborrables como Tim Duncan, pero todos tenían el denominador común que representa el estar a las órdenes del maestro Popovich. 20 años en el mismo banquillo respaldan la historia de este grande entre los grandes, al que si todos los jugadores que han pasado por sus manos le aplaudieran durante otros 20 años, se quedarían cortos.

De maestro a maestro, Gardel cantaba en su pieza maestra al “volver”y Popovich ha vuelto de nuevo. Ha vuelto con la frente marchita y las sienes plateadas por las nieves del tiempo, pero ha vuelto. El eterno entrenador de los Spurs ha vuelto a llevar al equipo a playoffs por 20º año consecutivo, escalofriante dato si uno se para por un minuto a recapacitar sobre él. 20 años entrando en postemporada por derecho propio y estableciendo así un record muy difícil de superar. Aunque el idilio tejano con las eliminatorias no es nada nuevo, pues si miramos otros 20 años atrás y nos remontamos al primer año de Nba como tal (antes ABA) los Spurs aparecen clasificados para playoffs en 17 ocasiones de 20 posibles.

¿hacemos una pausa para asimilar?

Foto: Nba

Otro de los datos necesarios para arrojar luz sobre la extraordinaria grandeza de este equipo, es que el presente año, es el 20º consecutivo que finalizan la fase regular con un balance positivo entre victorias y derrotas, siendo la proporción de 1121 a favor por 451 en contra. Estos números equivalen a un porcentaje de más de 56 victorias por temporada, eso teniendo en cuenta que aún faltan 20 partidos del presente curso. Durante este tiempo, los pupilos de Pops han ganado en fase regular el 71,3 % de los partidos disputados, o lo que es lo mismo: han ganado 7 partidos de cada 10 que han disputado. Es de locos. Pero la locura de las victorias se extiende a las eliminatorias, terreno mucho más complicado de batallar por diversos factores. En playoffs no hay lugar al fallo, se lucha contra los mejores, el ambiente es muchas veces decisivo y por si fuera poco está el cansancio acumulado de las 82 batallas previas de la fase regular. Con todo, los Spurs han agrandado su leyenda estos 20 años consiguiendo ganar 158 partidos de 256 disputados, lo que representa un porcentaje de victorias del 62,5%. Los números parecen imposibles pero son reales.

A lo largo de estos 20 años los Spurs han vuelto una y otra vez. Han vuelto a ser aspirantes al título cada año, han vuelto a ganar más partidos de los que perdían, han vuelto a reinventarse para adaptarse a los oponentes y por supuesto han vuelto a ilusionar. Todo ello de la mano del único que ha vuelto todos y cada uno de los 20 años sin perderse ni una ocasión, el que consiguió cambiar la historia gracias a su concepción del baloncesto de equipo, demostrando que el grupo cohesionado vence donde la suma de individuos fracasan, el Mago Gregg Popovich.

El de Indiana supo desarrollar su modelo de cohesión grupal basado en la ausencia total de protagonismos y hacerlo evolucionar durante este tiempo hasta su máxima expresión. El punto culminante de dicho sistema se alcanzó durante la temporada 2013/2014 en la que se bautizó el juego de los Spurs como “The beautiful game”por tratarse de la mejor demostración de juego coral visto hasta la fecha en una cancha de baloncesto. Los partidos de la final del año 2014 deberían ser visionados por todos y cada uno de los niños que quieran aprender a jugar al baloncesto como ejemplo de la esencia del mismo. En pleno auge de los récords individuales, los jugadores franquicia y los big threes, la cultura del extra-pass de Popovich daba un puñetazo sobre la mesa y se hacía con el 5º título de los Spurs.

Como 20 años no son nada, los Spurs con su genio a la cabeza vuelven a optar a todo en playoff, porque recordemos que lo suyo es volver y volver. Popovich vuelve a postemporada por 20º año consecutivo con la frente marchita (como dice la canción) pero con la cabeza muy alta porque un inconmensurable legado le abala. 1296 victorias con un mismo equipo, son, además de un récord difícilmente alcanzable por nadie, el fundamento principal de aquella famosa frase que rezaba:

“El baloncesto es un deporte de cinco contra cinco en el que siempre ganan los Spurs”

Por lo que a mí respecta, nunca te canses de volver, Maestro.

Foto: slamonline.com